El viernes pasado tuvimos la gran suerte de poder ir a cantar unos villancicos a nuestros mayores: al hogar del pensionista y al asilo. Fue una experiencia muy bonita, sobre todo en el asilo, cuando uno de los mayores: Paco, se arrancó a cantarnos unos villancicos muy antiguos con una voz entrecortada a veces, que emocionaba. Nuestros niños/as, como por arte de magia guardaron un silencio espectacular. Todos quedamos muy satisfechos, y como premio unas chuches para comerlas en casa.
Que imagenes más bonitas un dia especial para todos una idea para volver arepetir.
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